La importancia del tutor en la atención a la infancia y la adolescencia

El pasado dia 28 de febrero, tuvimos una intensa sesión de formación – casi 7 horas – sobre el papel del tutor, en la que participaron 28 profesionales, de FAIM y de otra entidad que lleva a cabo atención terapéutico-educativa a menores.   

El encuentro corrió a cargo de Ángel Estalayodirector de entre otros recursos del centro de reforma Txema Finez (dependiente del Gobierno Vasco).

Para que la tarea del tutor se pueda llevar a cabo Ángel hizo mención a que es preciso tener claro el encargo que recibimos, y ponernos de acuerdo como equipo en algunas cuestiones.

Intento describir estas cuestiones que merecen ser abordadas por los equipos: 

  • La intervención mínima necesaria, explicó que el foco debe ser la comisión del delito, y que esta intervención mínima necesaria debe establecerse por foco y por tiempo. Un entrenarse para algo.
  • El tiempo es limitado, si no se tiene en cuenta esta limitación podemos ocasionar daño o perjuicio abriendo aspectos que no se pueden cerrar.
  • Atención de urgencia, buscando tomar conciencia, tratando de que sea mas consciente. Uno cambia cuando se siente mal. En ocasiones se requiere conseguir un equilibrio psíquico desde el que poder trabajar.
  • Adherencia a la relación de ayuda, este puede ser un indicador de éxito, dejarse ayudar no le perjudica, de forma que pueda extender esta experiencia a otros (profesionales) a la salida del centro. “Necesito y acepto la ayuda del otro”.Aquellos que consiguen generalizar los cambios tienen un mejor pronóstico.
  • Tomar conciencia de los problemas y de los recursos. Las dificultades no están en los otros, ni son consecuencia del hacer de los otros.
  • Favorecer que conecte con el malestar, provocar un cierto grado de distonia (cierto grado de desagrado hacia el problema que tengo) que reactive al menor y que favorezca el trabajo terapéutico.
  • Generar motivación para el cambio, “¿Qué debo hacer? ¿Cómo?” 
  • La intervención debe tener carácter focal.
  • Se debe adecuar el tratamiento  a la persona y no al revés. 
  • Cuando nos deje, “¿qué debe continuar haciendo?”. 
  • Madurar, abordando el fracaso en el exterior cuando aún está con nosotros. Para recibir ayuda no es necesario que vuelva a delinquir. El centro continua formando parte de la comunidad, y siempre es mejor fuera.
  • La importancia del ambiente y de la vida cotidiana, las oportunidades que presenta.
Angel Estalayo 
durante el taller en el Centro Joaquín Roncal

La importancia que adquiere el papel de un tutor en el proceso del menor que acude a alguno de nuestros recursos, hará que continuemos revisándolo, y que favorezcamos nuevos espacios de trabajo que nos permitan mejorar la atención que proporcionamos.